sábado, 6 de agosto de 2011

ETICA Y EMPRESA

EL SENTIDO DE LA ÉTICA EMPRESARIAL

En el mundo empresarial, o particularmente en la realización de un negocio, la aplicación de una estrategia, la omisión de información relevante o la desinformación, puede ser beneficiosa económicamente. En efecto, se podría decir que un negocio ha sido bueno no solo porque se han beneficiado ambas partes sino porque uno ha sacado mayor provecho (desde el punto de vista de éste último). Se podría establecer que un negocio bueno en el sentido moral, es un mal negocio en el sentido económico, ya que en el sentido moral se busca un acuerdo beneficioso sincero para ambas partes, y en el sentido económico se busca sacar una ventaja desde el punto de vista de la expectativa (ó a veces directamente a costa de la ingenuidad o ignorancia de la otra parte). Se plantea que la ética no es un ingrediente para triunfar en los negocios, pero equivocadamente, ya que los negocios se hacen a través de personas (el factor humano),y por lo mismo sería un error llevar la interacción estrictamente al enfoque del beneficio provechoso para el más fuerte (en este caso la negociación se trata como el campo de batalla).Se recuerda que la fórmula de éxito debe ser "win-win", es decir, aquellos negocios realizados por conveniencia mutua basada en complementos beneficiosos para ambos. De lo contrario, se encontraría latente el ánimo de sacar ventajas favorables personales. En estos casos se verificaría que el comportamiento inmoral convertido en norma (aceptación general) se hace un elemento de difusión. El hacer honradamente el propio trabajo es una de las exigencias radicales del hombre en cualquier cultura. En el campo de la competencia en la cual la empresa se encuentra inserta, tampoco aplica la estricta visión ética. Por el contrario, la competencia es cruda y para lograr éxito se construyen sofisticadas estrategias de impacto. Esto es una actuación de guerra, donde la mente del consumidor es el campo de batalla. Para muchos, esta batalla no podría ser sobrellevada bajo un sentido ético, sin embargo, es imposible separar los negocios y los valores, como si ambos permanecieran a mundos diferentes, porque la ética pertenece a la misma realidad por cuanto es una dimensión de toda actividad humana.
Una buena actuación ética es simultáneamente una buena actuación profesional. La ética descubre en los hombres algo de más valor que la simple actuación. Para el cristiano es el reflejo, en las actuaciones humanas, de la voluntad de Dios, con el que se mantiene una relación personal, que es la oración.
La ética empresarial es una exigencia de la persona, cualquiera sea su trabajo. La ética empresarial, supone que sus principios son los mismos de la moral general. Si genuinamente se mantiene una preocupación por los empleados (calidad y ambiente, remuneración, sentido de familia, incentivos, seguridad) proporcionándoles "dignidad y respeto", el trabajador estará feliz y motivado por producir calidad. Este estado de ánimo, sentido de felicidad, es en sí una cuestión ética. En muchas empresas inmersas en la competitividad y falta de tiempo para todo, los trabajadores son el "recurso humano". Esto puede al menos interpretarse como sujetos que no son personas sino recursos (con todas las implicaciones éticas que esto signifique). Estos recursos son atractivos en la medida que cumplan con juventud, dedicación, resultados, identificación con la empresa, esfuerzo que vaya más allá de la estricta responsabilidad, ser capaz de trabajar en equipo, ser agradables, saber de computación y tener un idioma alternativo. Mejor aun si su costo es "bajo". Una vez que este recurso se ha desgastado --y luego de haber entregado la vida a la empresa (sin olvidar que la familia también vive este proceso)--, puede ser fríamente reemplazado por otro recurso joven, que sepa computación, de bajo precio, etc., Este es el comportamiento de las empresas hacia los recursos humanos (personas con familias que dependen de ellos, aspiraciones, necesidades, sentido de dignidad, sueños de justicia) en la mayoría de las empresas que interactúan en un ambiente de competencia, y sin embargo existen empresas que no dudan en mencionar que las personas son uno de sus principales activos. La ética empresarial, en cuanto a tal, sin embargo, significa actuar en un ambiente que no solo procura el más alto respeto y dignidad de sus empleados (personas y nunca recurso), sino que procura que la empresa se presente frente a la sociedad de manera honrada, veraz y honesta , más idealmente en la procuración del bien social.
¿SUPONE LA ETICA UN LIMITE A LAS OPORTUNIDADES DE NEGOCIOS?
La búsqueda de la rentabilidad no consiste en oponerse a la ética, pues existes cualidades gracias a las que se trabaja más y mejor; y porque hay varias otras dimensiones de la vida que suponen límites a la rentabilidad, ej.: "las normas son buenas para todos, aunque en un momento particular no me favorezcan". Es decir, la respuesta a esta pregunta podría ser "ni solo, ni siempre". Las consideraciones éticas suponen el elemento de racionalidad en los análisis empresariales. La ética resulta ser una dimensión inexorable de la actividad humana y empresarial.
1. Analizar y ejecutar, demostrar y convencer
En la toma de decisiones, los ejecutivos buscan minimizar el riesgo por medio de la obtención de exhaustivos análisis, demostraciones y proyecciones empíricas. Sin embargo, pocas veces se considera que elemento adicional, el sexto sentido, el sentido común y el sentido ético. Hay ámbitos del saber a los que pedimos demostraciones; y otros a los que pedimos persuasiones. Las decisiones éticas pertenecen a este segundo ámbito de conocimiento. Los datos empíricos son siempre necesarios, pero no son el último factor determinante a la hora de decidir. Hay un sexto sentido que nos insinúa si un buen negocio es o no bueno.
En el lenguaje ético, la dificultad para saber cuándo una acción humana es buena o mala, es similar a la de preguntarse si un negocio será bueno o malo: no tenemos seguridad, pero tenemos una idea suficiente para saber si una decisión es razonable (la experiencia como referencia juega un papel determinante). Toda decisión conlleva implícito un riesgo, que no sabremos con certeza hasta ejecutar la acción, hasta intentarlo. No basta con contar con las mejores herramientas, para pasar del análisis a la ejecución hay que estar convencidos, hay que prever las consecuencias y responsabilidades. Hay que asumir el riesgo. El paso del ser al deber ser conlleva riesgos. Esto es lo que básicamente tiene en común la ética y los negocios.
2. El esfuerzo y el éxito
Los conceptos que normalmente se manejan en el mundo empresarial tienen connotaciones intangibles y diversas según el concepto que cada uno tiene (el éxito puede ser entendido por unos como la obtención de mejores participaciones de mercados, o de mayor rentabilidad o de prestigio, etc.), por lo tanto no se pueden juzgar como verdaderos o convenientes desde la perspectiva de lo cuantificable. Muchas veces connotamos al éxito en forma excluyente del que no lo tiene. Se podría decir que su obtención logra significado en cuanto otros no lo logran. En materia ética dentro del mercado empresarial, no se debe buscar el éxito impidiendo o buscando que otros lo logren también.
3. Trabajo y empleo no son lo mismo
En la medida que consideremos la realidad laboral desde el punto de vista de una necesidad dignificante del ser humano, miraremos al trabajo bajo un profundo sentido de solidaridad.
Trabajo y empleo no es lo mismo. El empleo es bien escaso, y el trabajo es una necesidad natural. El trabajo es la principal fuente de la realización personal. Otorga dignidad al hombre, sentido de pertenencia, de responsabilidad; sentido de ser útil. Solo bajo perspectiva de la dignidad de la necesidad de trabajar se puede enfocar la solidaridad.
4. La ética empresarial no es un valor añadido
La ética es un valor intrínseco de toda actividad económica y empresarial, ya que cualquier actividad empresarial incluye al ser humano. La ética es una exigencia que se hace más significativa mientras mayor es la complejidad social. Si la ética se encuentra inserta en toda actividad empresarial, no puede ser considerada como un Valor Agregado sino como un Valor Componente.
LOS VALORES
Los valores éticos se sustentan en el campo de lo moral; en la vida de alteridad y en el encuentro con los demás, con sigo mismo y con lo que nos rodea. Los valores éticos realzan la libertad del ser humano; nos ayudan a guiar nuestras acciones y elecciones individuales. Los gerentes buscan manejar el clima ético en las organizaciones buscando la manera en cómo dichos valores pueden participar en sus negocios.
Algunos valores éticos en el marco empresarial:
Las empresas debieran ser conformadas por propósitos responsables dirigidos a la consecución de valores éticos para con la comunidad y los empleados. La actividad empresarial de una organización afecta a muchos grupos constituyentes o Stakeholders (proveedores, accionistas, clientes, consumidores, competencia, comunidad general, etc.). Se exige de ella una actitud responsable para con dicha comunidad, ya que su comportamiento le repercute directa o indirectamente. Ser responsable significa dirigir la empresa midiendo el impacto de su actuación en estos grupos, respetando sus derechos e intereses legítimos. Se requiere evitar el engaño y la desinformación. La honestidad requiere de la rectitud y sinceridad con la información demandada por la comunidad. Las señales que entrega una empresa afectan muchas personas, que confiando en la información, toman decisiones que a su vez afectan a otros. La comunidad confiará en estas señales en la medida que sean honestas.
Además, la confianza necesita del reconocimiento de compromisos implícitos en las promesas. La competencia leal y la consecución por la calidad real son parte de la confianza. Su quebrantamiento perjudica directamente a las personas.
Se debe poner especial atención en tratar de actuar justamente tanto en el otorgamiento de oportunidades al interior de la empresa, como frente a todos aquellos grupos que tienen relación directa o indirecta con el quehacer de la organización.
Se debe también evitar someterse a influencias impropias, favoritismos basados en intereses personales o presentar conductas que afecten la integridad de los ejecutivos. Los gerentes deben tratar de asegurar que sus empleados no caigan en este tipo de influencias. Actuar con integridad supone un comportamiento leal frente a las obligaciones y tareas que se deben emprender, en el marco de la confianza depositada al empleado. En su más completo sentido, se debe actuar conforme a las convicciones a los requerimientos morales, aunque presuponga un costo.
El respecto, significa reconocer que los individuos sostienen relaciones fuera de la empresa, poseen autonomía, privacidad, dignidad, derechos y necesidades.
Por otra parte, los ejecutivos deben procurar el respecto a la propiedad intelectual y privada, poniendo especial cuidado cuando la actividad comercial involucra la propiedad ajena (pública o propia de la naturaleza).
En suma, el comportamiento basado en estos valores beneficia a toda la sociedad, a la empresa y a la economía en la cual se encuentra inserta la empresa. Los principios forman la base de la confianza y cooperación; también contribuyen a la moral de los empleados. Es especialmente importante el sentido de orgullo por parte de los empleados en su productividad y actitud general, cuando visualizan pertenecer a una organización que define los valores éticos como un estilo de vida.
Hay espacio para la ética en el mercado?
Reporte informativo que explica cómo es que la responsabilidad social corporativa está actualmente bajo el microscopio.
La ética y la conducta empresarial siguen siendo temas candentes. Un libro publicado hace unos meses da un sucinto vistazo a los principales temas implicados en el concepto de responsabilidad social corporativa.

Escrito por el profesor de la Universidad de California, David Vogel, «The Market for Virtue» (Brookings Institution Press) comienza preguntando qué significa, de hecho, ser una empresa virtuosa. Hay una gran cantidad de literatura sobre el tema y miles de políticas diversas entre las empresas con respecto a la conducta ética.

Bajo el encabezado de la responsabilidad social corporativa caen multitud de materias: condiciones laborales en las fábricas de los países en desarrollo; trabajo infantil; garantizar precios justos para los productores agrícolas; preocupación medioambiental; y derechos humanos.

Vogel observa que las empresas pueden tener diferentes motivaciones a la hora de seguir políticas virtuosas. Algunas pueden ser defensivas, para evitar publicidad hostil, mientras que otras pueden provenir de un compromiso genuino por las metas sociales. En cualquier caso, añade: «El mercado es la fuente de virtud corporativa que la ha hecho posible y la que obliga a ello».

Hay un mercado para la virtud, observa, pero es limitado. Desde una perspectiva de mercado, los negocios pueden justificar políticas de responsabilidad social, bajo ciertas circunstancias. Pero hay límites para esto, y también hay un gran espacio para los competidores menos responsables.

Esto se debe a las ventajas, y a los límites, del capitalismo de mercado. En el lado positivo, las empresas son libres para innovar y los ciudadanos tienen la posibilidad de influir en las prácticas empresariales a través de sus decisiones sobre qué comprar y dónde invertir. En el lado negativo, puesto que las políticas éticas son voluntarias y las empresas están sujetas a la disciplina de mercado, las compañías las seguirán cuando tengan una orientación buena para los negocios. Así, la responsabilidad social corporativa puede remediar algunos problemas, pero no es una solución plena.

Aumenta la preocupación

La preocupación sobre las cuestiones éticas ha aumentado considerablemente en los últimos años debido al aumento de la globalización y a la desregulación económica. Estos desarrollos han producido muchos beneficios, pero también han generado insatisfacción con algunas de sus consecuencias negativas, afirma Vogel.

Parte de este descontento se ha enfocado por organizaciones no gubernamentales en campañas contra las empresas a las que acusan de prácticas poco éticas. Y el crecimiento de las marcas globales –y las nuevas tecnologías de la comunicación – han hecho a las empresas más vulnerables a los boicots y a la publicidad negativa.

Los consumidores, observa Vogel, prestan más atención en sus compras a los factores relacionados con la responsabilidad social. Pero advierte que las encuestas que pretenden demostrar que grandes porcentajes de población quieren cambiar sus hábitos de compra deberían aceptarse con precaución. La lealtad a la marca sigue siendo fuerte y los compradores son reacios, por lo general, a cambiar sus hábitos.

También se están implicando los gobiernos. Según Vogel, desde el año 2000, Gran Bretaña tiene un ministro para la responsabilidad social corporativa y seis gobiernos europeos exigen que los fondos de pensiones consideren las prácticas sociales al tomar decisiones de inversión.

Los negocios, por su parte, están cooperando. El Consejo Comercial Mundial para el Desarrollo Sostenible fue fundado por 170 empresas después de la cumbre de 1992 de Naciones Unidas sobre el medioambiente. Y el Global Compact de Naciones Unidas ha atraído a más de 1.300 empresas. Asimismo, cerca de 2.000 empresas publican actualmente informes sobre su funcionamiento a nivel social o medioambiental, por encima de las cerca de 500 que lo hacían en 1999.

¿Un buen negocio?

Muchos negocios sostienen que «una buena ciudadanía corporativa es también un buen negocio», explica Vogel. Pero hay también críticos que mantienen que crear riqueza para los accionistas es la única función de una compañía. Vogel rechaza este argumento, sosteniendo que se pueden combinar las metas de beneficios y las no financieras.

De hecho, hace notar, el libro típico de negocios sobre responsabilidad social corporativa pone de relieve sus lazos con los beneficios y se concentra en firmas que sean exitosas financieramente. Además, si una empresa toma la iniciativa a través de la autorregulación, puede estar mejor colocada en el momento en que aparezcan nuevas regulaciones del gobierno. Y una firma más responsable hace frente a menos riesgos de boicots de los consumidores o accionistas descontentos con sus prácticas.

Esto no significa, aclara Vogel, que las firmas más responsables socialmente cosechen beneficios más altos. Pero no serán necesariamente menos valiosas por haber añadido objetivos éticos a sus metas. Más de 120 estudios académicos han analizado la relación entre ética y beneficios, observa. Los resultados varían. Algunas encuentran una relación positiva, otros negativa, y otros que hay una cara y una cruz.

Vogel comenta que es difícil sacar conclusiones firmes de los estudios, debido en parte a la diversidad de métodos analíticos. Por ejemplo, un resumen de 95 estudios encontró que la actividad económica se media de 70 formas diferentes, con 49 tipos de medidas contables. Igualmente importante, las correlaciones presentadas de las encuestas sobre comportamiento de las empresas y beneficios no pueden establecer la dirección de la causalidad, observa Vogel. No queda claro si las firmas más responsables tienen más éxito, o si las compañías de más éxito simplemente tienen más dinero disponible para gastar en buenas prácticas de negocios.

Una cuestión incluso más problemática es si ser responsable realza la reputación de una empresa. La responsabilidad social corporativa es sólo un componente de la reputación, observa Vogel, junto con otros factores, como la satisfacción del consumidor y el funcionamiento financiero. Además, las firmas tienen como objetivo un blanco móvil, puesto que los activistas presionan continuamente para lograr más progresos.

Al final, tanto las firmas más responsables como las menos responsables tienen que sobrevivir en mercados altamente competitivos. Ambas están sujetas a las preferencias del consumidor y una mala gestión. Y las compañías que caen en problemas financieros pueden encontrar difícil el mantener muchas de sus prácticas éticas.

Mercado para la virtud

Vogel sostiene que la asistencia social suele estar mejor atendida si los estándares voluntariamente aceptados por algunas empresas son el contenido de leyes nacionales o internacionales. Pero, consciente de que esto no va a suceder con frecuencia, cree que las políticas éticas de una empresa, incluso cuando son una segunda opción, son mejores que no tener nada.

Vogel señala algunas áreas donde mejores prácticas corporativas han traído consigo resultados concretos. Éstas incluyen la reducción de la utilización de mano de obra infantil y una mejora en las condiciones de seguridad en muchas fábricas que proveen de ropa y juguetes; un aumento en los precios que reciben algunos productores agrícolas en países en desarrollo, especialmente para el café; y una disminución de los impactos negativos medioambientales.

Incluso así, el adherirse a códigos voluntarios varía ampliamente y es difícil de verificar. Pero no sólo son las compañías las que tienen una responsabilidad, apunta Vogel. Si los consumidores están dispuestos a pagar más por los productos, entonces se podrá pagar más a los trabajadores en los países en desarrollo. Y si los gobiernos en algunos países siguen exigiendo sobornos, entonces los compromisos corporativos de evitar fomentar la corrupción se verán minados.

El Compendio de la Doctrina Social de la Iglesia trata el combinar los negocios con la ética. La economía tiene una dimensión moral, explica el número332, que significa que el aumento de riqueza debería acompañarse de una preocupación por la solidaridad y de un espíritu de justicia y caridad.

El esfuerzo de crear proyectos capaces de animar a una sociedad más equitativa y un mundo más humano es difícil, reconocen los números siguientes. Pero tal esfuerzo es necesario para preservar la calidad y el significado moral de la actividad económica.
Puedes buscar el éxito a través de algunas de las frases siguientes...


bolaEl éxito está compuesto por un 90% de esfuerzo un 5% de talento y un 5% de originalidad.
bolaEl éxito no es tan importante como para luchar por él... El fracaso no tiene importancia cuando lo has intentado todo.
bolaDios da el éxito y la victoria, a la constancia.
bolaEl que no busca el éxito, no busca nada.
bolaLa educación es el vestido gala para asistir a la fiesta de la vida.
bolaTu futuro, es el resultado de la voluntad que pones en la forja de tu vida.
bolaLos objetivos son los ingredientes que dan propósito a nuestra vida.
bolaEl éxito es el fracaso superado por la perseverancia.
bolaUn constructor no puede hacer nada sino tiene un plan. Asi usted, para construir su éxito tambien requiere un plan.
bolaEl éxito como la felicidad o la vida misma no es un fín en sí mismo, sino un camino, un recorrido....es salud y aún belleza.
bolaEl éxito integral no llega así nada más, usted tiene que planearlo estratégicamente para que ocurra.
bolaLa confianza en sí mismo, la actitud positiva y la perseverancia son los argumentos claves para triunfar.
bolaEl éxito sólo está antes que el trabajo en el diccionario.
bolaSer exitoso es sentirse bien con cada cosa que hagas.
bolaSiempre intenta aprender todo lo que puedas, pues el conocimiento es una llave que abre muchas puertas.
bolaEl éxito está en hacer la voluntad de Dios para tu vida.
bolaLa mejor manera de perder algo es creer que ya lo has conseguido.
bolaEl éxito es fácil de obtener. Lo difícil es merecerlo.
bolaHay dos palabras que te abrirán muchas puertas: "tire" y "empuje"
bolaNunca esperes al éxito. Él te sorprenderá.
bolaLa diferencia entre la genialidad y la locura es el grado de éxito.
bolaSólo los perdedores contemplan la posibilidad de la derrota antes de intentarlo.
bolaEl éxito es cualquier sensación en la que tú creas que has logrado lo que querías.
bolaPara alcanzar el éxito se requiere de tres cosas: voluntad, valor y decisión.
bolaEl éxito no es el dinero, ni la fama, es hacer bien lo que nos gusta y sentirnos bien con nosotros mismos.
bolaLleva más de 10 años alcanzar el éxito por un día...
bolaLa felicidad del éxito no se encuentra al final, sino durante el camino.
bolaEs agradable ser importante, pero es más importante ser agradable.
bolaHay de ti, hombre, que te encuentras con los brazos cruzados... si de ese tamaño es tu pereza, de ese tamaño va a ser tu pobreza.
bolaNadie es perfecto porque el más perfecto tendría como su único defecto el ser perfecto.
bolaCuando algo está en juego hay que ir a por todas...
bolaEl verdadero éxito de una persona está en dar la vida al trabajo del que uno está enamorado.
bolaEl éxito nunca llega solo; hay que trabajar arduamente para conseguirlo.
bolaNo te preocupes de las cosas, ocúpate de ellas.
bolaEl éxito no es, sino, el logro más grande de la persona.
bolaNo existe nada más detestable en este mundo que un buen consejo acompañado de un mal ejemplo.
bolaEl aprender a ganar es bueno, pero es mejor saber perder.
bolaLa constancia de pequeños detalles construye las Grande Cosas.
bolaEl éxito no es todo, es lo único.
bolaEl que no sabe lo que busca, no sabe lo que encuentra.
bolaEl secreto del éxito es la honestidad. Si puedes evitarla, está hecho.
bolaEl éxito de la vida no está en vencer siempre, sino en no desanimarse nunca.
bolaEl límite es el cielo; y no hay éxito mayor que el de saber que es el premio lo que busco.
bolaSi deseas el éxito no lo busques, dedícate a hacer lo que te gusta, el éxito vendrá por añadidura.
bolaEl éxito no es alcanzar riquezas, es superar nuestros propios miedos.
bolaEl éxito es cuestión de buena suerte!!! y si no, pregúntale a los que no tienen?
bolaSi sólo te preocupas de seguir a los demás, jamás les adelantaras.
bolaLas oportunidades son puertas sin abrir.
bolaEl diccionario es el único lugar en el que el éxito va antes que el trabajo.
bolaEl éxito no significa nada si no tienes a nadie con quien compartirlo.
bolaEl éxito no se perdona, por eso las personas con éxito en la vida tienen muchos enemigos.
bolaEl éxito es el premio del esfuerzo personal; sigue siempre adelante te espera un mejor futuro. El éxito es el fruto del trabajo y la grandeza personal para poder llegar a obtenerlo. El éxito se obtiene solo con pensamiento firme y seguro de saber lo que se quiere llegar a ser.
bolaAquel que no ha fracaso es porque nunca ha intentado algo nuevo.
bolaFíate de Jehová de todo tú corazón, y no te apoyes en tú propia prudencia. Reconócelo en todos tus caminos y Él enderezará tus veredas.
bolaUn día te toca perder, otro, ganar.
bola¿Qué es el éxito? Lo diferente.
bolaEl nueve no es sino un seis que se superó a sí mismo.
bolaEl éxito es el premio del esfuerzo para conseguirlo.


Diferencia entre empleo y trabajo
Por sugerencia de algunos de nuestros usuarios haremos una explicación muy general de la diferencia entre trabajo y empleo, conceptos que aunque suelen asimilarse, en economía son muy diferentes. El trabajo, en términos económico es uno de las factores productivos que junto con el capital y la tierra [medios de producción], permiten generar riqueza. El trabajo es la medida o representación del esfuerzo físico o mental que el hombre realiza sobre les medios de producción para generar riquezas, para producir bienes y prestar servicios.
El empleo, en cambio, se refiera a la tasa de población ocupada, a la parte de la población que realiza un trabajo remunerado. La diferencia, básicamente, consiste en que el trabajo es la actividad económica que una persona realiza, y el empleo, es esa misma actividad pero remunerada. Así, no se puede considerar empleo cuando una persona hace una labor en su propia casa. Aunque en este caso se está desarrollando una actividad física, es decir, está trabajando, esta no es remunerada, por tanto no se puede considerar empleo.
Del empleo se deriva un concepto mucho más importante; el desempleo. El desempleo hace referencia al porcentaje de la población económicamente activa que se encuentra desocupada, es decir que no desarrolla ninguna actividad remunerada.
Ahora, se entiende como población económicamente activa, al conjunto de personas que están en capacidad de trabajar, que están en capacidad de desarrollar o ejercer un determinado trabajo.
En este orden de ideas, no todo trabajo se puede considerar empleo, puesto que si el trabajo desarrollado no es remunerado, no hay empleo, lo que hay es trabajo gratuito.
Comúnmente, la remuneración del trabajo se conoce como salario, pero existen otras formas de remuneración y que por consiguiente convierten el trabajo en empleo, como es el caso de las personas que trabajan por su propia cuenta, caso en el cual obtienen un dividendo o utilidad fruto de su trabajo.
Definición y enfoque de la ética empresarial
La ética empresarial es una rama de la ética aplicada. Se ocupa del estudio de las cuestiones normativas de naturaleza moral que se plantean en el mundo de lo negocios. La gestión empresarial, la organización de una corporación, las conductas en el mercado, las decisiones comerciales, etc.
La ética empresarial se distingue, por un lado, de las ciencias empresariales o económicas puramente descriptivas (sin pretensiones normativas) tales como la econometría o la historia económica. Por otro lado, se diferencia de saberes con pretensiones normativas pero no de naturaleza moral, tales como la economía política o la contabilidad. Todas las ciencias con pretensiones normativas han de confrontar en algún momento sus supuestos normativos con preguntas como ¿cual es el fundamento de la pretensión normativa de esta ciencia? ¿en qué certezas basa su pretensión de proponer criterios justificados para la decisión y la acción? ¿son estos criterios universalmente válidos? etc.
La ética empresarial como disciplina académica suele abarcar uno o más de los siguientes temas: el estudio de los principios morales aplicables a la vida económica y empresarial; el estudio y crítica de los valores efectivamente dominantes en el ámbito económico en general y en cada una de las organizaciones, el análisis de casos reales que ejemplifican la responsabilidad de las organizaciones y de sus diversos constituyentes; el desarrollo de cuerpos normativos voluntarios o procedimientos estandarizados de gestión basados en principios y valores éticos; el seguimiento y descripción de la importación de estos códigos y procedimientos en organizaciones concretas, así como la observación de sus efectos en las propias organizaciones y su entorno.
También se ocupa con frecuencia la ética empresarial del estudio de las virtudes personales que han de estar presente en el mundo de los negocios. Se trata de mostrar que tales virtudes forman parte de la correcta comprensión de lo que es una buena vida para un directivo, para el grupo de personas que forman una organización o para la sociedad más amplia en que la organización misma se integra.(1)
Aunque las organizaciones las componen personas, y aunque el carácter personal de los directores tiene importancia decisiva en el perfil ético de las organizaciones, las responsabilidades corporativas no coinciden con las individuales, los métodos de decisión corporativas difieren de los personales, los principios y objetivos de las organizaciones están a veces por encima de las personas y los valores corporativos no tienen por que identificarse con los valores personales de los miembros de la organización. en definitiva, la ética empresarial tienen componentes -los organizacionales- que la distinguen netamente de la ética individual.
Cuando se habla de institucionalización de la ética empresarial nos referimos a los mecanismos objetivos (códigos, documentos formales, programas de formación, comités específicos, asesorías, procedimientos documentados de decisión, sistemas de gestión, etc.) Mediante lo que se trata de hacer efectivos los valores o principios éticos de una organización. la ética empresarial es, como hemos dicho, una ética de las organizaciones. (Mac Lagan, 1998: Lozano, 1999 p-51) y por ello ha de adquirir un nivel de formalidad innecesario en la ética individual.
Tanto los fundamentos como los valores, normas o principios que una ética empresarial pudiera proponer estarán dirigidos a la organización y en consecuencia han de adoptar la forma que tenga sentido y que sea eficaz en términos organizativos.
Mientras la ética individual apela a la conciencia o a la razón de cada persona, la ética de las organizaciones ha de apelar al equivalente organizativo, que son procesos que determinan las decisiones y comportamientos de las organizaciones.
La ética individual y la ética organizacional no pueden separarse tajantemente porque al fin y al cabo, quienes realizan las tareas en las organizaciones son personas concretas con su ética privada y sus convicciones personales sobre que se debe hacer en cada momento. Además, algunas de esas personas pertenecen a colegios o sindicatos profesionales, que imponen a sus miembros normas deontológicas estrictas a las que deben atenerse en su trabajo. Casi todas las grandes corporaciones han entendido que una organización responsable es algo más que una suma de personas virtuosos y profesionalmente íntegras.
Así lo demuestra la historia de la ética corporativa, que en EEUU acumula ya varias décadas. (2)
Hay muchas razones para plantearse la necesidad de una ética de las organizaciones como ámbito de estudio específico de la ética aplicada. Una de las más sobresalientes es que la ética corporativa ha de hacerse pública; no puede quedar como habitualmente sucede en las convicciones morales individuales, en el "fuero interno". Enfrentadas a sus responsabilidades, las organizaciones no pueden albergar "sentimientos" morales (culpabilidad, vergüenza, orgullo, sentido del deber) como les sucede a las personas que han tenido alguna educación moral. Las organizaciones han de responder a sus responsabilidades con decisiones colectivas.

Razones para una ética de las organizaciones
Las razones por las que una ética organizativa se hace necesaria han sido destacadas por los estudios del desarrollo corporativo en la era posindustrial y pos capitalista. Se trata de las circunstancias que presionan en las empresas y que las abocan a adoptar respuestas globales y proactivas. Las grandes organizaciones actuales están sometidas a demandas tradicionales de los que podemos llamar 'agentes internos' como trabajadores y accionistas se transforman.
Desde todos los lugares (desde fuera y desde dentro) se presiona a las organizaciones porque ellas tienen gran influencia sobre las vidas de mucha gente y una gran capacidad de poder efectivo en un mundo globalizado. Con frecuencia las organizaciones multinacionales tienen más influencia, capacidad y poder que los estados.
Por eso ellas son el objeto de las presiones y las demandas de quienes se sienten de algún modo afectados o se erigen en portavoces de los afectados por sus actividades o por las consecuencias de las mismas. Se les responsabiliza porque muchas veces solo ellas pueden evitar determinados resultados o, si ya ha ocurrido, repararlos. Y en el caso particular de las empresas con ánimo de lucro, porque ellas se benefician principalmente de actividades cuyas consecuencias negativas pueden sufrir otros.
El que una organización deba responsabilizarse de sus actos no es nuevo. En todos los países desarrollados hay legislación detallada, civil, penal, laboral, administrativa, mercantil, que especifica que responsabilidades tienen las personas y las corporaciones. En los países desarrollados hay además sistemas judiciales suficientemente fiables que tratan de imponer las responsabilidades legales cuando es necesario. Lo que es nuevo es la conciencia social de que esa responsabilidad corporativa existe, y que debe hacerse efectiva incluso cuando la ley no alcanza a imponerla. por ejemplo cuando atañe a hechos realizados fuera de las fronteras del país de nacionalidad de la corporación, cuando ninguna ley protege el bien afectado o cuando el procedimiento de reparación judicial es tan lento que resulta inútil. en estos casos, y en muchos toros, agentes externos e internos presionan directamente a la organización, en la medida que pueden para que se responsabilicen de sus acciones, al margen de si tienen o no una obligación legal de hacerlo. Esas presiones, que de algún modo suponen el reconocimiento de la impotencia del Estado frente a las organizaciones, pueden conducir, cuando se acumulan, a lo que podemos llamar "bancarrota moral" de esas mismas organizaciones. En cierto momento, una organización que haya descuidado sus responsabilidades puede encontrarse ante una bancarrota de este tipo, y que conduce a una bancarrota contable y que acaba por erosionar la confianza de los consumidores, los gobiernos, y los mercados financieros. Las organizaciones con una sólida cultura ética se caracterizan por anticipar esas demandas asumiendo sus responsabilidades antes que sean planteadas como quejas, o antes que se produzca el daño. Esto es lo que podemos llamar una actitud proactiva, para distinguirla de la actitud reactiva que se basa en responder a las demandas una vez que han sido formuladas.

Los actos de las empresas y de los individuos que hacen parte de ellas, repercuten de manera positiva o negativa en otras empresas, otros individuos u otros procesos La cuestión ética es de gran relevancia para todo individuo y se extiende al ámbito empresarial. En cada decisión que se tome, estará inmiscuido algo de ética. Trátese de negociaciones con proveedores o con el sindicato, de contrataciones o despidos de empleados, de asignación de responsabilidades o de lanzar una promoción, la ética siempre está presente.  Actualmente, cuando existen más organizaciones que pugnan por la transparencia y con la internet como herramienta de democratización y movilización social, las empresas tienen como uno de sus cimientos la ética corporativa. Bien cita Quirilio Matos a Rinnov Kan, director de uno de los grupos financiero más importantes de Holanda, "Sin valores sólidos estamos coqueteando con el desastre. Con valores sólidos, podemos enfrentar a los mercados internacionales." Pero, sin duda, hay quienes ponen por encima de la ética y los valores los resultados financieros, pero no se dan cuenta que la ética corporativa puede ser una fuente de ventajas competitivas, ya que por medio de ella se pueden atraer clientes y personal de primer nivel.  A través de la ética se puede acabar con prácticas corruptas que destruyen valor y dañan la economía y la sociedad, si ponderamos más la cultura organizacional, con valores comunes (más que códigos o reglas) que sirvan como sendero de los individuos que conforman las organizaciones podríamos dar mayores componentes éticos a una empresa. Si nos basamos en que el capital humano es uno de los mayores activos empresariales, si no el mayor, y tomamos conciencia que estas personas valen por sí mismas, que se les debe respetar y que no se les puede tratar como un medio sino como un fin, habremos dado el primer paso para fundamentar éticamente las instituciones. Una organización que viva según los cinco valores básicos: igualdad, libertad, dialogo, respeto y solidaridad estará mejor preparada para el futuro.

La ética empresarial en cifras

Según la Ethics Officer Association las empresas que figuran en el Fortune 500 cuentan con códigos de conducta.
Estamos viviendo tiempos de globalización que han hecho que las organizaciones sean más planas, más descentralizadas y con empleados más autónomos y con mayor poder de decisión, por esto se hace necesario que las relaciones no sólo al interior de las empresas sino entre empresas y demás organizaciones, se basen en los cinco valores arriba mencionados, lo cual generará mejores patrones de conducta y permitirá generar valor.
Los componentes de una empresa ética. Aunque pueden ser innumerables, los siguientes darían lugar a las bases de una ética organizacional:
1. Vivir de acuerdo con los cinco valores fundamentales
2. Una cultura organizacional con valores comunes para sus miembros
3. Luchar por alcanzar la satisfacción de todos los agentes involucrados en la empresa: accionistas, directivos, empleados, proveedores y clientes
4. Asumir la responsabilidad social por sus actuaciones
5. Pesa más el contrato moral entre la empresa y sus integrantes y asociados que el mero contrato legal

Cuando se logran incorporar estos componentes básicos se llega a generar mayor valor económico, ya que las relaciones, no sólo laborales, sino entre proveedor y empresa, cliente y empresa, etc., mejorarán y el tiempo y los recursos que se invertían en mejorar las ineficiencias que se presentaban en dichas relaciones, podrá ser invertido en aquellos aspectos que lo demanden.
La ética suele mejorar el funcionamiento de la empresa mediante varias vías:
Reduce los conflictos de los miembros que la forman.
Mejora la imagen exterior de si misma.
Supone un componente esencial del concepto de "calidad total", tan importante hoy día.

Valores básicos

*Igualdad *Respeto *Libertad *Dialogo *Solidaridad
Cabe aclarar que un comportamiento empresarial ético no es la panacea para todos los problemas, ni conduce cien por ciento al crecimiento y la prosperidad, pero no nos engañemos,interna como exteriormente.


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